¿Qué os movió a fundar INHABIT, qué es lo que queríais aportar al mercado? INHABIT nació para proteger la integridad del diseño, desde el primer trazo hasta el último detalle decorativo, eliminando las costuras entre arquitectura e interiorismo. Detectamos que, a menudo la experiencia del cliente se ve dañada y la excelencia del proyecto se diluye al fragmentarlo entre múltiples profesionales (arquitecto, interiorista, Project manager, paisajista…), cada uno con su visión particular. Por eso realizamos cada proyecto bajo una misma dirección creativa, asegurando que esos límites desaparezcan.
¿En qué mercado habéis encontrado una mayor inspiración o libertad creativa? Desde que fundamos el estudio nos hemos esforzado mucho en no encasillarnos en un estilo o corriente de diseño determinados, procurando que sean siempre la visión y gustos del cliente y la propia localización del proyecto lo que acabe marcándonos la línea a seguir y haciéndolo único. Desde ese punto de vista, probablemente los proyectos en el extranjero que más hemos disfrutado son algunos de los que tenemos en Brasil, donde nos hemos inspirado mucho en la cultura de algunas tribus nómadas del Amazonas.
¿Existe una marca de la casa INHABIT? ¿Qué rasgos distinguen a vuestro trabajo? Creemos que nuestro estilo se ve reflejado más en la forma de unir todos los elementos que hacen único al proyecto, como los gustos del cliente o la ubicación, y resolverlos. Nuestra firma pretende ser la coherencia. Nos obsesiona la precisión en el encuentro de materiales y la integración invisible de la tecnología. Buscamos que la arquitectura y la decoración dialoguen en un silencio visual absoluto, donde nada compite y todo fluye.
Y en cuanto a los tipos de proyectos, ¿preferís el ámbito comercial o residencial? Es cierto que los proyectos comerciales tienen un punto extra de innovación y solemos atrevernos más a experimentar con nuevos materiales o soluciones más arriesgadas, que luego, en muchas ocasiones, acabamos llevándonos al ámbito residencial. Pero creemos que quien viene a INHABIT para que diseñemos su vivienda lo hace esperando obtener un diseño innovador, que no se parezca a lo que ya ha visto en el mercado.
¿Cómo lográis conjugar funcionalidad y sostenibilidad en vuestros proyectos? Hemos aprendido que lo más efectivo suele ser empezar por lo más básico y apostar por la sencillez. Por eso nos guiamos por una sostenibilidad honesta: orientaciones inteligentes, inercia térmica y materiales nobles que envejecen con dignidad. Si nos centramos en nuestra zona, la clave para nosotros se puede resumir en recuperar el confort pasivo de las villas de antaño, pero combinándolo con la tecnología actual. Es curioso comprobar cómo infinidad de casas construidas en los 80 funcionan mejor, desde un punto de vista climático y de confort, que otras de los últimos diez años.
En la última edición de Marbella Design Art 2026 ganasteis el primer premio con el proyecto Sand Stone de Technogym by INHABIT. ¿Qué concepto guio la propuesta? Queríamos crear un gimnasio que se entendiera como un espacio más de convivencia familiar en la vivienda. A partir de ahí, desarrollamos un concepto muy potente que aunara los valores de Technogym e inspirándonos en un juego de la metodología Montessori, que fomenta el autoaprendizaje de los más pequeños, para dar forma al volumen y distribución. En cuanto a los acabados, nos propusimos el reto de resolver todo el proyecto usando solo dos materiales: un mortero de arcilla y madera. Esto lo hicimos en parte por sostenibilidad —no hay que olvidar que todo esto se monta para apenas diez días— y en parte por demostrar que no es necesario recurrir a materiales muy costosos para diseñar un espacio que transmita lujo. Queríamos que fuera el propio diseño y los detalles los que llamaran la atención, no los materiales en sí.
¿Cuál es vuestra fórmula para mantener la excelencia y llegar a todo? Contamos con un equipo excepcional y nos esforzamos por no dejar nada al azar. Nuestro nivel de definición técnica es extremo, tanto en los planos como en las infografías, porque nuestra lealtad está con el diseño original. Somos inflexibles a la hora de defender la visión del cliente frente a cualquier intento de simplificación en obra. Cuando el proyecto está fuera, el reto es doble, porque tenemos que coordinar a nuestro equipo con el local, pero con paciencia y perseverancia al final se consigue.
Ser socios en el estudio y compañeros de vida ¿es una ventaja o un reto? No sabemos si es una ventaja competitiva, ¡pero desde luego es un reto! Aunque ha llegado un punto en el que no nos lo planteamos, nos sale natural. Tiene sus momentos duros, sí, pero compartir un proyecto de vida nos permite una implicación 24/7 y una confianza ciega en la toma de decisiones. Esa pasión compartida es la que volcamos en cada casa, tratándola como si fuera nuestra. A la gente le sigue sorprendiendo, pero nosotros preferimos verlo al revés: ¿podrías estar con alguien, sentimentalmente, con quien no serías capaz de compartir un proyecto empresarial?
Para terminar, ¿nos podéis hablar de algún proyecto destacado reciente o actual? Es difícil elegir uno en concreto, pero nos ilusionan especialmente una villa que estamos terminando en Tenerife, que va a ser la primera de gran escala para nosotros fuera de Marbella; y otra en Nueva Andalucía, que aún está en fase de proyecto, pero que está suponiendo un reto enorme en cuanto a detalles de calidad para el equipo. En el ámbito comercial, estamos desarrollando un concepto hotelero de lujo en una isla privada en Brasil y el diseño de un edificio para albergar un hub tecnológico en Macedonia.

¿Por qué decidisteis crear el estudio? ¿Qué vacío queríais cubrir? Nos conocimos trabajando en Barcelona y comprobamos que nos complementábamos muy bien. Además, ambos teníamos la energía y las ganas de emprender y de sentar las bases de algo propio. Veíamos que muchos de los espacios de restaurantes y hoteles carecían de un concepto guía que orientase el diseño: no es solo combinar materiales y mobiliario. Queríamos crear algo que perdurase y que permitiera construir un discurso que acompañara toda la experiencia, con una visión holística del diseño en “hospitality”.

¿Se puede hablar de un estilo o toque “Astet”? ¿Qué caracteriza vuestro trabajo? Nuestro estilo es entender al cliente, las necesidades que plantea el proyecto y con ello crear un concepto que lo aúna todo. Siempre intentamos crear proyectos auténticos, donde la experiencia humana, cómo se recorre, se trabaja o se habita, guía el diseño. Lo orgánico y lo racional se unen para crear lo que llamamos sofisticación contemporánea.

¿Cómo se refleja eso en los proyectos de restauración? Desde el primer momento, para nosotros crear espacios gastronómicos debe ir acompañado de la propuesta culinaria. Diseñar un restaurante sin esa coherencia es perder la esencia del proyecto. Todo tiene que estar unificado y guiar hacia la misma sensación. Pero, aparte de la gastronomía, también nos interesa cómo conviven elementos como la vajilla, los uniformes, la iluminación y hasta la manera en que el equipo se relaciona con el comensal. Todo suma y nuestro objetivo es que el resultado se perciba como una experiencia integral.

¿Qué filosofía de trabajo promovéis en el equipo del estudio? Diseñamos para “hospitality”, y eso define también cómo trabajamos internamente. Los mismos valores que buscamos generar en nuestros proyectos (respeto, cercanía, cuidado y calidez) los aplicamos dentro del equipo. Creemos que no se pueden diseñar experiencias humanas sin vivir esos principios en el día a día. Por eso promovemos una forma de trabajar colaborativa, basada en el diálogo, el pensamiento crítico y la responsabilidad compartida. Astet es un espacio de aprendizaje continuo, rigor y crecimiento, donde la exigencia convive con el respeto y una ambición a largo plazo.

¿Estáis trabajando en nuevos establecimientos en la Costa del Sol? Actualmente estamos ultimando varias propuestas para hoteles y restaurantes en la Costa del Sol. Es un destino con una proyección internacional muy clara, crece año tras año y, previsiblemente, seguirá consolidándose con la llegada y expansión de marcas vinculadas al lujo y a un “Hospitality “cada vez más exigente.

También habéis trabajado en mercados como Dubái o Miami. ¿Cómo enfocáis este tipo de proyectos? En nuestros proyectos siempre buscamos como base de los conceptos aunar la tradición con la modernidad y el entorno. La cultura de las ciudades influye a la hora de diseñar, por eso nos gusta que los proyectos se enriquezcan con diferentes entornos y culturas. Nuestra manera de diseñar no es imponer nuestro estilo, sino adaptar nuestra mirada a lo que necesita el cliente y el proyecto, de ahí que nuestro porfolio sea tan diverso.

¿Cómo lleváis el rápido crecimiento del estudio? Lo vivimos como un proceso natural: incrementar el equipo y poder ofrecer mejores ideas y soluciones a proyectos más exigentes. Por suerte, compartimos esa energía interna que nos permite abrazar los cambios y el crecimiento con facilidad. Tenemos el privilegio de dedicarnos a lo que nos apasiona. Eso hace que el esfuerzo se viva de otra manera.
Aun así, buscamos disfrutar al máximo de los momentos que tenemos fuera de los proyectos, para desconectar y recuperar energía. Ese espacio personal es clave para poder volver con una mirada más fresca y tomar mejores decisiones creativas.

Llevo trabajando en diseño de interiores y reformas desde el año 2000. Estudié en Londres, pero no quería volver a mi pequeño pueblo natal. Quería ir a un lugar donde este sector estuviera en pleno crecimiento. En ese momento, Marbella vivía un auténtico auge del diseño de interiores gracias al fuerte mercado inmobiliario, y siempre había proyectos en el sector del lujo. Con los años, hemos sido muy bien recibidos por clientes de muchas nacionalidades y hoy se nos considera un referente consolidado en el mercado del diseño y la reforma en Marbella. Es todo un logro, realmente: ser extranjera, mudarme a otro país y crear una empresa exitosa.
Nunca quise dirigir mi propia empresa. Había visto a mis jefes en otras compañías muy estresados o luchando por mantener todo organizado, y pensaba: “No quiero que me pase eso”. Sin embargo, llegó un momento en el que sentí que no podía seguir trabajando para otros, porque tengo mi propio método de trabajo; sé que es muy eficaz, y quería gestionar los proyectos a mi manera. Si había trabajado con éxito para otras empresas, casi como si fueran mías, pensé: “Si puedo hacerlo para ellos, ¿por qué no hacerlo a mi manera?
Con nuestro equipo ofrecemos un servicio integral 360°, gracias a nuestra experiencia internacional. Esto resulta especialmente útil para
inversores o quienes buscan comprar una propiedad.
Ayudamos a encontrar la casa perfecta para reformar. Tenemos un gran ojo para el potencial, y cuando los clientes nos piden visitar una propiedad, inmediatamente comenzamos a
imaginar las posibilidades, cómo podría transformarse la vivienda. Eso es algo que a nuestros clientes les encanta. Una vez elegida la propiedad, nuestro equipo de diseño
comienza a planificar los cambios, elaborando planos, visualizaciones 2D y 3D, y mood boards, para que los clientes puedan ver exactamente cómo imaginamos el resultado final. Gracias a nuestro
equipo interno, gestionamos todo el proceso de principio a fin. Los clientes no tienen que tratar con contratistas; solo se comunican con una o dos personas de Blackshaw. Nos encargamos de todo:
desde la construcción hasta el mobiliario, los accesorios y la entrega final.
Me gustan todo tipo de proyectos.
En el ámbito residencial, creamos un hogar para nuestros clientes, un lugar donde puedan vivir cómodamente y sentirse verdaderamente a gusto. Lo más importante es su estilo de vida, cómo viven
ellos, sus hijos y todos los que usan la casa. Nos aseguramos de que nuestro trabajo se adapte a sus necesidades, para que al habitar el espacio sientan que realmente están en casa. Los proyectos
comerciales son un poco diferentes, ya que nos permiten ser más creativos, y además más personas pueden ver tu trabajo, lo cual es fantástico para el portafolio. Ya sea diseñando, trabajando
estrechamente con los clientes o supervisando la obra, es cuando me siento más feliz y realizada.
Tenemos muchos proyectos en marcha, y los más recientes son realmente excepcionales.
Por ejemplo, estoy especialmente orgullosa del trabajo realizado en Villa Aerin, situada en la prestigiosa urbanización Parcelas del Golf, en Las Brisas (Marbella). Ofrece espacios abiertos que
se extienden hacia una terraza privada con piscina y jardín, con carpintería a medida y acabados de alta gama en todo el conjunto. Contamos con numerosos proyectos de lujo en ubicaciones
exclusivas, y lo mejor es que muchos clientes regresan a nosotros cuando venden o compran una nueva propiedad porque quieren que diseñemos su próximo hogar. Eso significa que nuestro trabajo
sigue dando frutos, y estamos profundamente agradecidos por ello.
¿Qué te atrajo del interiorismo y por qué elegiste la Costa del Sol para desarrollar tu carrera?
El diseño de interiores siempre ha sido una pasión para mí: es la combinación perfecta de creatividad, funcionalidad y expresión personal. Mi experiencia en el sector inmobiliario, que cultivé mientras vivía en Düsseldorf, me proporcionó una comprensión profunda de cómo se pueden transformar los espacios para mejorar su valor y atractivo. Cuando me mudé a Marbella, vi una oportunidad extraordinaria de dar un giro en la industria del diseño de interiores y aportar mi experiencia a un mercado dinámico y en crecimiento. Marbella y la Costa del Sol, con su énfasis en la elegancia, la calidad y la innovación, proporcionaron el entorno ideal para convertir mi visión en realidad. El entorno vibrante y multicultural de la región sigue inspirándome todos los días.
¿Cuál es la filosofía que impulsa este proyecto y qué lo diferencia de otras propuestas?
En Ambience Home Design, nuestra filosofía se basa en la creencia de que cada espacio tiene el potencial de transformar vidas. Nos esforzamos por crear entornos que no solo sean atemporales, sino también llenos de creatividad: espacios que inspiren, nutran y eleven la experiencia humana. Cada proyecto comienza como un lienzo en blanco, esperando ser pintado con los colores únicos de los sueños, estilos de vida y aspiraciones de nuestros clientes.
Lo que realmente nos define es nuestro compromiso de escuchar, sumergirnos en la visión del cliente, descubrir sus deseos y tejerlos en un diseño que se sienta profundamente personal. No imponemos un estilo distintivo; en cambio, dejamos que cada espacio hable por sí mismo, infundiendo individualidad y carácter en cada detalle. Gracias a nuestra dedicación, a la artesanía, a los materiales de primera calidad y a una colaboración fluida, no solo diseñamos interiores, componemos historias que perduran en los corazones de quienes viven en ellos.
Destacas la importancia de un equipo comprometido y una colaboración fluida con los mejores fabricantes.
¿Cómo has construido estos dos activos vitales para tu estudio?
La creación de un equipo profundamente comprometido comienza con la búsqueda de personas que no solo compartan la pasión por el diseño, sino que también posean una
dedicación inquebrantable a la excelencia. A lo largo de los años, he alimentado una cultura donde la confianza es la base, la creatividad es el latido del corazón y el aprendizaje continuo alimenta nuestra evolución. En lo que respecta a nuestros fabricantes y socios, he elegido cultivar relaciones a largo plazo con aquellos que entienden nuestra visión y coinciden con nuestra incansable búsqueda de la perfección. Estas alianzas se basan en el respeto mutuo, la comunicación clara y la pasión compartida por ofrecer resultados excepcionales. Juntos, a través de un meticuloso control de calidad y un compromiso inquebrantable con la excelencia, damos vida a diseños que resuenan con belleza e integridad.


También destacan tus trabajos en el interiorismo comercial, como el premiado espacio de coworking Centro House. ¿Qué intentas transmitir en este tipo de encargos? ¿Son más complicados que los proyectos residenciales?
En los proyectos comerciales, el objetivo es crear espacios que no solo sean funcionales, sino también memorables e inspiradores. Por ejemplo, en el caso de Centro House, el objetivo era fomentar un sentido de comunidad al tiempo que se ofrecía un entorno que mejorara la productividad y la creatividad.
Los proyectos comerciales pueden ser más desafiantes porque deben atraer a un público más amplio y, a menudo, implican plazos y presupuestos más estrictos. Sin embargo, estos desafíos también hacen que los resultados sean increíblemente gratificantes.
A lo largo de estas dos décadas de actividad, has desarrollado proyectos en España, Europa, África, Oriente Próximo y el Caribe. ¿Qué mercado te parece más interesante en estos momentos?
Cada mercado en el que trabajamos tiene su propio encanto y un conjunto de desafíos, por lo que es imposible elegir un favorito. El año pasado, por ejemplo, tuvimos la oportunidad de trabajar en un proyecto en Dubái y otro en el impresionante paisaje montañoso de Aspen. En años anteriores, diseñamos propiedades a lo largo de las tranquilas orillas del Lago di Como en Italia y llevamos a cabo un proyecto de reforma a gran escala cerca de Ámsterdam. Cada ubicación nos permite explorar nuevos estilos, materiales e influencias culturales, lo que garantiza que nuestro trabajo siga siendo fresco, inspirador y profundamente gratificante.

Un aspecto siempre presente en tus proyectos es la sostenibilidad. ¿De qué modo se conjuga el cuidado del medioambiente y el bienestar de las personas con el alto nivel de acabados que exigen tus trabajos?
La sostenibilidad es innegociable en nuestro trabajo. Priorizamos materiales ecológicos, sistemas de eficiencia energética y diseños que fomenten la durabilidad y la adaptabilidad a largo plazo. Se trata de encontrar la sinergia perfecta entre el cuidado del medio ambiente y las expectativas del cliente.
Afortunadamente, la industria es cada vez más solidaria, con más fabricantes que ofrecen opciones sostenibles de alta calidad. Este cambio nos permite ofrecer acabados lujosos sin comprometer nuestro compromiso con el planeta.
Por último, cuéntanos algún proyecto en el que estés trabajando actualmente y que te resulte especialmente ilusionante. ¿Puedes adelantarnos alguna novedad?
Estamos inmersos en una amplia gama de proyectos cautivadores en toda la Costa del Sol, cada uno de ellos es una expresión única de estilo y arte. Este año, estamos encantados de embarcarnos en una nueva aventura extraordinaria: la creación de nuestro segundo desarrollo interno, esta vez en colaboración con un inversor. Este proyecto es un trabajo de pasión y precisión, diseñado con la misma meticulosa diligencia y creatividad ilimitada que definen nuestro trabajo. Destinado a la venta, presenta una oportunidad emocionante de crear una obra maestra a medida que encarne nuestra visión al tiempo que establece nuevos puntos de referencia para la elegancia y la innovación.

¿Cuándo te empezaste a interesar por el diseño de interiores y cómo fueron tus inicios en la profesión?
Mi vocación por el diseño de interiores comenzó desde niña. Siempre tuve una curiosidad innata por ver cómo los espacios podían cambiar simplemente moviendo los muebles de sitio o añadiendo elementos decorativos. Esta pasión se transformó en una verdadera vocación, que me llevó a formarme profesionalmente y a montar mi estudio y lanzarme a los primeros proyectos. Así fue como descubrí que el interiorismo no solo era una pasión, sino el camino que quería seguir en mi vida.
En 2004 fundas tu propio estudio, Interiorisimo. ¿Qué te llevó a apostar por tu propia marca?
Fundar el estudio fue una consecuencia para desarrollar mi profesión. Interiorisimo, es el superlativo del interiorismo, me pareció que como marca podría ser interesante; aunque hoy en día mi marca personal es MARISA GALLO, pues considero que las personas se sienten más identificadas si hay una persona detrás de la marca. Al crear Interiorisimo sentí que era el momento de crear algo propio, que reflejara por completo mi visión y estilo. Quería tener la libertad de hacer las cosas a mi manera y ofrecer a mis clientes un servicio más personalizado, que reflejara mi esencia y enfoque en el diseño. También me motivaba la idea de crear un equipo con el que compartiera valores y pasión por el diseño, que con el tiempo fue creciendo y expandiéndose a Madrid, Marbella y Miami, lugares estratégicos donde pude llevar mi estilo.
¿Podemos hablar de un estilo “Marisa Gallo”? ¿Qué rasgos distinguen tu trabajo?
Es sorprendente ver cómo, al participar en eventos como Casa Decor, Marbella Design Art o MIAD, la gente que asiste identifica mi estilo con lo que ve. Después de más de 100 proyectos, creo que sí se puede hablar de un estilo “Marisa Gallo”. Mi trabajo se caracteriza por la elegancia, el equilibrio y un clasicismo atemporal, donde combino materiales nobles y cuido cada detalle. Me gusta fusionar lo contemporáneo con las últimas tendencias, siempre buscando la forma de sorprender y emocionar a mis clientes a través de espacios que reflejen su personalidad creando ambientes únicos.
Trabajas sobre todo en proyectos residenciales y comerciales. ¿En qué tipos de encargos te sientes más a gusto, con mayor libertad creativa?
Aunque disfruto de todos mis proyectos, me siento especialmente a gusto con los encargos residenciales. Estos espacios son más personales y, como diseñadora, tengo la libertad de conectar con los clientes en un nivel más profundo, entendiendo sus gustos y estilo de vida. Esto me permite crear ambientes únicos que reflejan su personalidad. Me encanta poder transformar un espacio en un verdadero hogar, donde cada elemento tenga su propia historia y significado. Los proyectos comerciales también son emocionantes, ya que desafían mi creatividad de diferentes maneras y llegan a más personas, lo cual es muy gratificante. En este caso tengo una mayor libertad creativa.
¿Y la relación con el cliente? ¿Es lo más difícil de tu trabajo?
Desde el primer encuentro, trato de establecer una comunicación abierta y honesta. Escuchar atentamente sus ideas, deseos y necesidades es clave para entender qué esperan del proyecto. A partir de ahí, trabajo con ellos, presentando propuestas que reflejen su visión y estilo, pero siempre aportando mi experiencia y perspectiva para guiarles hacia las mejores decisiones. A veces, surgen imprevistos, como cambios en los plazos o limitaciones de presupuesto. Sin embargo, cada proyecto también trae la oportunidad de innovar y hallar soluciones creativas. La clave está en mantener una buena comunicación y ser flexible, lo que me permite ajustar y adaptar el diseño para que el resultado final no solo cumpla, sino que supere las expectativas.
En los últimos años, has empezado a desarrollar proyectos para el mercado americano. ¿Qué diferencias percibes?
Una de las principales diferencias que he notado es que el estilo americano es bastante marcado y uniforme, lo que lleva a muchos clientes a buscar influencias europeas para añadir un toque de elegancia y sofisticación a sus espacios. También he observado que son muy exigentes en cuanto a la funcionalidad y la eficiencia de los espacios, por lo que buscan siempre soluciones prácticas que se adapten a su estilo de vida.
Todos los que te conocen saben que eres una mente inquieta. ¿Puedes adelantarnos algún proyecto en el que estés trabajando?
En este momento estamos desarrollando el diseño de un restaurante en la icónica Calle 8 de Miami, cuyo objetivo es ser un punto de encuentro gastronómico, uniendo la riqueza de la cultura cubana con la gastronomía y la influencia española. Será un espacio que aunará tradición, modernidad y el estilo único de esta ciudad vibrante y dinámica.