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Entrevista

Pedro Peña, diseñador de interiores

Nacido en Andújar (Jaén), Pedro Peña se formó como pintor en Madrid y llegó a Marbella para unas vacaciones. Pero se enamoró de una ciudad en la que todo era posible y no dejó de volver para atender encargos de clientes de la zona. Al final, optó por trasladarse con su familia definitivamente y abrir un taller y una tienda en la que ofrece piezas únicas, en combinación con propuestas de diseño e interiorismo de inspiración mediterránea. Una fórmula que lo ha vuelto imprescindible en los mejores proyectos residenciales en Marbella.

“Marbella era la ciudad en la que se cumplían los sueños de todos y ahora busca la excelencia”

Cuéntanos cómo un joven que iba para pintor en Madrid acaba siendo uno de los diseñadores de interiores más reconocidos de Marbella... ¿Cómo fueron tus inicios? Primero llegué para unas vacaciones, pero me enamoré inmediatamente de esta ciudad y lo que fueron inicialmente unos días, se convirtió en un año. Desde entonces mi vinculación con Marbella ha sido total. Si bien pasé algún tiempo regresando a Madrid para finalizar mis estudios y estar cerca de los movimientos artísticos que se gestaban en la capital, nunca dejé de regresar a Marbella. Hasta que finalmente en el año 1969 comencé a recibir muchos encargos de cuadros y de diseño de clientes que residían en Marbella. Fui estrechando mis vínculos con la ciudad hasta que más tarde, decidí asentarme definitivamente aquí. 

Llegaste a Marbella en 1976, en pleno inicio de la transición, cuando todo parecía posible. ¿Qué queda de esa Marbella que conociste al inicio de tu carrera? La Marbella que me encontré era un hervidero en el que acudían personalidades de todo el mundo para disfrutar de un entorno inmejorable y en el que estaba todo por hacer. Cada día se levantaban nuevos hoteles y residenciales. Era una ciudad en la que se cumplían los sueños de todos. Fue un momento maravilloso. Ahora la ciudad se ha asentado y el crecimiento se ha serenado, pero vive una evolución hacia la excelencia del sello Marbella. Es un momento de maduración en general de la ciudad y de los proyectos que se llevan a cabo. La ciudad se ha posicionado firmemente en una identidad y es asombroso el nivel al que estamos llegando. 

 

 

Defines tu trabajo como "un estilo mediterráneo actual". ¿Cuáles son los principales rasgos que lo conforman? Cuando hablo del estilo mediterráneo actual, hablo del encuentro de las diferentes formas de vivir en un mismo hábitat, de la mezcla en armonía de la excelencia del diseño italiano con la refinada elegancia de la costa francesa y de la fuerte personalidad del mobiliario y el color español; a todos estos rasgos, hay que sumarle la excitación de los sentidos del estilo islámico. El resultado de toda esta fusión son unas fórmulas que se centran en aprovechar la luz mediterránea y el color para generar unas arquitecturas e interiores que están basados en la belleza abierta al entorno, la proporción de todas las partes y la serenidad del conjunto. 

 

Trabajas tanto en espacios residenciales como públicos. ¿Qué tipo de proyectos te resultan más motivadores?  Me encuentro igual de cómodo en todos los ambientes, aunque requieren enfoques distintos. Los trabajos de carácter residencial, que actualmente son la mayoría, son encargos que tienen que satisfacer una manera de habitar de un cliente o familia, y debo adaptar mis sugerencias a las particularidades de su forma de vida. Son espacios más íntimos que me obligan a trabajar mucho el concepto de habitar, procurando que se refleje la personalidad del cliente. En cambio, en los proyectos públicos expongo mi diseño a múltiples miradas y formas de vivirlos. Son proyectos que por lo general demandan más espectacularidad y requieren de elementos de tránsito que sean muy visuales. Suelen ser proyectos más divertidos en su realización, pero quizás menos profundos en cuanto a la relación entre el cliente y yo. 

Foto: Villa Dorado en La Reserva Club Sotogrande

Además de tu estudio de interiorismo, también tienes un taller y una tienda en Marbella donde ofreces piezas y muebles de diseño y artesanales. ¿Qué te llevó a embarcarte en esta actividad y cómo se relaciona con tu trabajo como interiorista? En los años en los que andaba entre Madrid y Marbella, recibía encargos de cuadros y diseños inspirados en mi estilo pictórico de decoradores que trabajan en la zona. Estas piezas tenían muy buena acogida y comencé a barajar la posibilidad de introducirme más en el mundo de la decoración y el diseño, ya que en esa época era complicado vivir solo de la pintura. Finalmente monté un taller en mi ciudad natal, Andújar, para abastecer los pedidos. Gracias al taller pude ampliar el abanico de posibilidades de creación en otros materiales y de mayores dimensiones. Más tarde, junto con unos compañeros montamos el Grupo 13, en el que varios creadores nos apoyábamos mutuamente para asistir a ferias juntos. Tuvimos mucho éxito y eso me ayudó a dar el paso de dedicarme a diseñar muebles que vendía en Marbella con decoradores y arquitectos de la talla de Melvin Villaroel. Al final, en 1985 decidí trasladarme junto a mi familia a Marbella para abrir un taller y después una tienda de decoración. Hemos trabajado mucho estos años y hemos ido ampliando el negocio hasta llegar a la actual tienda de más de 3.000 m2 que resume a la perfección mi objetivo de dar lo mejor de mí mismo en mi trabajo.

Tu hijo ha seguido tus pasos y cada vez asume más responsabilidades en la empresa. ¿Qué le estás intentando transmitir y qué estás aprendiendo de él en este proceso? En efecto, mi hijo Felipe ha trabajado muchos años a mi lado y ha aprendido todo lo que podía enseñarle. Estoy muy orgulloso de cómo ha recibido mi legado para afrontar cada proyecto de diseño desde su mirada y sensibilidad. Hemos madurado nuestra forma de trabajar en equipo y me siento totalmente identificado en las decisiones que toma. Además, su perspectiva ha sido clave para sumar frescura a mi forma de trabajar, incorporando algunas de las novedades digitales que ya se han convertido en un sello inconfundible de la marca Pedro Peña. También tengo el apoyo en la empresa de mis otros dos hijos: Pedro Peña Gil que se encarga de la sección de Arte, y Paula Peña, que acaba de terminar una formación internacional en diseño. Me encuentro muy tranquilo sabiendo que mis hijos están al timón del trabajo de toda una vida. Aunque siempre formo parte de las decisiones importantes en los proyectos, gracias a la confianza que me dan puedo tomarme algún tiempo para otros proyectos más personales.

Entrevista

Carlos Lamas/ Arquitecto

Arquitecto argentino que acabó recalando en España por una combinación de casualidad y curiosidad, Carlos Lamas se ha consolidado como uno de los referentes actuales de la arquitectura moderna contemporánea en nuestro país. En las sugerentes villas que construye en Marbella y sus alrededores, combina la elegancia y pureza de líneas que le caracteriza con una permanente investigación de nuevos materiales y enfoques constructivos. La pandemia de la COVID-19 no solo no ha frenado su trabajo, sino que le ha animado a seguir avanzando hacia una arquitectura más habitable, sostenible y saludable.

“La arquitectura deberá desarrollar espacios sostenibles y adaptados a la COVID-19”

De Argentina a Marbella, cuéntanos… ¿qué te trajo a este país y qué te movió a quedarte a trabajar aquí?

 

Todo fue fruto de la curiosidad. En mi primer viaje a Europa, hice una estadía inesperada en Marbella que terminó en una propuesta de trabajo… ¡y lo demás es historia! De este país me atrae una combinación perfecta de estilo de vida y la oportunidad de crecer profesionalmente.

Te has hecho una reputación internacional en el diseño de villas y resorts residenciales de alto standing. ¿Qué tipo de proyectos te motivan más?

 

Me interesan los proyectos en los que el cliente está dispuesto a dejarse sorprender, a entrar en una interacción en equipo que se disfruta y permite generar el mejor producto. Al final, la emoción es necesaria porque diseñamos casas, entornos para vivir, para contar historias.

¿Cómo definirías el "estilo Carlos Lamas"? ¿Qué caracteriza a tu manera de enfocar la arquitectura y el interiorismo? 

Realmente el “estilo” no es más que una manera de hacer particular que la gente reconoce.

En mi caso después de tantos años de trayectoria, he ido cambiando, pero cuando genero el cambio, se asienta y vuelve a generar una firma de proyecto. Normalmente, son los signos estéticos y el uso de determinados materiales los que producen esa identificación. En cualquier caso, siempre es muy halagador para un arquitecto que el público reconozca tu obra.

Más allá de un estilo identificable, ¿crees que los arquitectos tienen el reconocimiento que merecen?

No deberían tenerlo más que un medico que hace su trabajo. Creo que el reconocimiento debe ser el respeto a la profesión. El arquitecto debe desarrollar su oficio desde la vocación y el servicio social, entendiendo que el talento le llevará a superar la mera construcción, para generar espacios habitables dignos de disfrute y recuerdo para las generaciones venideras.

Entonces, para ti la arquitectura tiene un sentido que trasciende la mera edificación, ¿no?

Sin duda la arquitectura tiene un sentido social. La generación de la relación del espacio con el medio natural y urbano, y su codependencia con el individuo, es un proceso continuo y social.

Los arquitectos no construimos, proyectamos. Desde el proyecto, ideamos una realidad física que no existe, que luego vemos materializada al construir. En definitiva, proyectar es generar ideas en torno a un concepto, por eso hay tanta arquitectura de tan diferente identidad.

Como en tantos otros ámbitos, la COVID-19 ha modificado nuestra relación con los espacios interiores y exteriores. ¿Cómo crees que debe responder la arquitectura?

Al igual que cuando se incorporaron de manera obligatoria medidas para hacer accesibles todos los edificios a las personas con minusvalías, ahora la arquitectura deberá desarrollar espacios que ofrezcan mayores niveles de calidad ambiental y de seguridad. Estas medidas no son necesarias solo para la COVID. Por ejemplo, la incorporación de sistemas de renovación y filtración del aire en los espacios interiores debería ser obligatoria por salud y por bienestar.

¿Es un buen momento para emprender nuevos proyectos de envergadura en Marbella o es mejor “esperar y ver” a donde nos lleva la dichosa pandemia?

Las crisis siempre son oportunidades de cambio, y ésta es una de ellas. Ahora es el momento de invertir en un nuevo tipo de urbanismo y de arquitectura, basada en una relación con el medio ambiente de mayor calidad. Es decir, crear edificios de una manera más sostenible.

¿En qué punto nos encontramos en esta transición hacia una arquitectura más sostenible?

La sostenibilidad de momento es un deseo. El mercado no está suficientemente informado, y lo considera un gasto innecesario. Solo el marco normativo hará evolucionar el sector hacia edificios sostenibles, pero desde luego es la evolución deseable de esta disciplina para todos.

La Zagaleta
La Zagaleta

Entrevista

Salvador Moreno Peralta / Arquitecto

Salvador Moreno (Málaga, 1947) llegó a la arquitectura por casualidad, pues también le atraían el dibujo, la filosofía y la música. Coincidió en la Escuela de Arquitectura de Madrid con una generación única de profesores (Fullaondo, Moneo...) y recién licenciado afrontó su primer gran proyecto: el premiado PGOU de Málaga de 1983. Desde esta ciudad ha desarrollado una carrera repleta de retos, desde rehabilitar edificios históricos a diseñar un pabellón de la Expo 2008. Siempre con la convicción de que la función de la arquitectura y el urbanismo debe ser poner en valor los espacios públicos.

“Hay que saber mucho para ser arquitecto, pero mucho más para enseñar arquitectura”

Hijo de marino, militante antifranquista, madridista incondicional, amante de la música y la filosofía... Podrías haberte dedicado a muchas cosas. ¿Cómo llegaste a la arquitectura? Mi padre era de una estirpe de marinos de guerra, con una enorme cultura. A él le debo la afición a la música y mi tendencia a hacer lo correcto. A mi madre le debo el sentimiento de no saber actuar sin esperar nada a cambio. A Di Stéfano le debo el madridismo. Y al Colegio del Pilar de Madrid la afición a la lectura. La habilidad por el dibujo quizás fuera innata, pero estuvo acrecentada por mis visitas semanales al Museo del Prado a los quince años. Yo podía haber estudiado Bellas Artes o Filosofía, pero, aunque ahora parezca extraño, en los primeros años sesenta una carrera de Ciencias se consideraba algo más recio, más serio y con más porvenir que una de Humanidades. La carrera de Arquitectura era la que más participaba de ambas características y por ahí tiré, sin tener la más remota idea de lo que se trataba.

Andalucía Lab/ Marbella
Andalucía Lab/ Marbella

Aunque te formaste en Madrid, decidiste instalarte en Málaga para desarrollar tu profesión como arquitecto. ¿Crees que habrías tenido otras oportunidades ejerciendo en Madrid?

Siempre me sentí madrileño, pero del Madrid maravilloso de los sesenta, que era una ciudad acogedora, abierta, cosmopolita y, al mismo tiempo, muy ligada a lo local por la enorme personalidad de sus barrios. El mío era el fabuloso barrio de Argüelles. Para mí siempre ha sido la quintaesencia de lo urbano. Con el paso de los años, Madrid ha dejado de ser una ciudad para convertirse en un altavoz  mediático, frente al silencio de las provincias, profesionalmente castrador.  En todo caso, a Málaga le debo haber sido, en muchos momentos, feliz. Y eso, ni Madrid ni ninguna ciudad te lo garantizan. 

Estudiaste arquitectura con profesores de la talla de Juan Daniel Fullaondo o Rafael Moneo. ¿Cuál ha sido tu principal mentor o referente profesional?

Estos profesores eran arquitectos extraordinariamente modernos que, aparte de su enorme solidez técnica, se habían formado por su cuenta, con lecturas y viajes. El primero que nos descubrió la arquitectura como una epifanía fue Antonio Fernández Alba; luego Javier Carvajal, Rafael Moneo, Francisco Sáenz de Oiza, Julio Cano Lasso y, sobre todo, Juan Daniel Fullaondo, en cuyo estudio terminé mi carrera junto a mi amigo Juan Luis Candela. Aquello no eran solo clases de arquitectura: eran lecciones magistrales de arte, historiografía, composición…y yo te diría que de la vida misma. Desde entonces siempre que he abordado un proyecto he intentado conjurar la pasión de aquellos momentos. Hay que saber mucho para ser arquitecto, pero mucho más para ser profesor de arquitectura, como es el caso de mi amigo el arquitecto Javier Boned,  porque aparte de transmitir conocimientos hay que inculcar pasión, como él lo hace en la Escuela de Málaga. La pasión es lo que te lleva a investigar, a innovar y a darle un sentido profundamente vital al trabajo. Lo contrario es la burocracia.

Peatonalización de la Plaza Costa del Sol / Torremolinos   Foto: Nacho Villa
Peatonalización de la Plaza Costa del Sol / Torremolinos Foto: Nacho Villa

Con solo 25 años fundaste SMP Arquitectos. ¿Ya tenías claro que querías tu propio estudio?

Fue una casualidad. En Málaga había entonces un “boom” constructivo un poco antes de la crisis del 75 y surgió la posibilidad de diseñar un edificio en el que participaba mi familia. Y así hice nuestro primer trabajo en Málaga, con mi inolvidable amigo el arquitecto Paco Peñalosa. Terminé la carrera ya “ejerciéndola” y mis primeros edificios fueron mis “másters”. Entonces conocí a una fascinante mujer francesa, me enamoré, me casé, y me quedé viviendo en Málaga.

El urbanismo de Málaga no se entiende sin tu trabajo. Fuiste uno de los autores del PGOU de Málaga de 1983, que marcó el desarrollo de esta ciudad. ¿Qué se ha hecho bien y qué mal?

El PGOU de Málaga de 1983 era el primero que se hacía de una capital de provincia en la democracia, y de alguna manera tenía que encarnar los valores de esa época. Junto con mis compañeros Seguí y Quero, además de un nutrido equipo de profesionales, contamos con el apoyo imprescindible e incondicional del alcalde Pedro Aparicio y el concejal de Urbanismo José Asenjo. En el caso de Málaga, además, las riadas de 1989 procuraron una financiación especial con la que la ciudad pudo llevar a cabo buena parte de las infraestructuras que diseñamos, con lo cual se dio el hecho casi insólito de que pudimos ver realizadas muchas de las intuiciones que plasmamos sobre el papel. Sin duda, es el origen de la ciudad de hoy. De todo lo proyectado destacaría como aspecto más positivo el reequipamiento y “reconciliación” de los barrios consigo mismos, así como las ordenaciones básicas de las zonas de crecimiento. Lo negativo es no haber acertado con la densidad correcta en determinadas zonas, que ahora se quiere corregir con edificios en altura desparramados sin mucho criterio. Pero en general, hoy en Málaga tenemos una ciudad muy sólida.

Málaga y su entorno bullen de proyectos residenciales, edificios singulares, remodelaciones urbanísticas... ¿Hacia dónde crees que se encamina esta ciudad y su conurbación?

Estábamos haciendo las cosas bien, con el descubrimiento de la enorme calidad oculta de nuestros espacios públicos: el muelle del Palmeral en el puerto, la calle Alcazabilla, la calle Larios y sus entornos, la valoración cultural del Centro, la magnífica política de Museos…

No obstante, parece que hemos perdido el norte, algunos han decidido que Málaga no será nunca una gran ciudad si no tiene rascacielos. Y esto es una lástima, porque la grandeza de Málaga, lo que verdaderamente la puede convertir en un modelo a imitar por otras ciudades medias, está en la belleza serena de sus paseos, sus calles, sus muelles y unos edificios históricos que estaban infravalorados… Todo esto en una ciudad sin la histeria de las metrópolis y con la enorme riqueza de la diversidad de su conurbación costera. La gente viene a Málaga por que aquí se puede vivir y trabajar bien, conectados con todo el mundo, enfocados a las nuevas tecnologías e industrias del conocimiento, sin tener por ello que parecernos a un emirato de provincias, a un Dubái de medio pelo.

Has construido desde facultades universitarias a centros comerciales, rehabilitación de edificios históricos, un pabellón de la Expo 2008... ¿Qué trabajo es más gratificante?

De todo lo realizado guardo un especial cariño a los veinte años que estuve poniendo en pie los recintos fortificados de Melilla. Se trató de un trabajo titánico, merecedor del premio Europa Nostra, en una ciudad española de la que nadie se acuerda. Fue lo más gratificante de mi carrera, junto con los momentos pasados con los compañeros y trabajadores de allí. Del otro lado, lo más triste ha sido ver cómo la falta de miras política y burocrática ha llegado a destrozar proyectos auspiciados por la propia administración… A veces no saben ni lo que te encargan construir: el objetivo es la cinta, la tijera y la foto de la inauguración. 

Rehabilitación de Melilla la Vieja ( Premio Europa Nostra)

En tu entorno te definen como "incansable", de modo que es inevitable preguntarte: ¿En qué estás trabajando ahora? Tengo menos trabajo de lo que la gente piensa pero el que tengo es apasionante, comprometido y difícil. En lo que me queda de vida profesional solo me interesa, por este orden, organizarme para disfrutar de mi familia, ayudar a formar a una generación de jóvenes que sigan con nuestro estudio (que dirige Fernando Ramírez, mi socio desde hace treinta años) y sacar tiempo para escribir lo que han sido estos cincuenta años. Tal vez con la obligación de este ejercicio pueda uno llegar a  entender algo de los secretos de esta profesión. 

CIO de Mijas / Foto: Javier Arzumendi
CIO de Mijas / Foto: Javier Arzumendi

Entrevista

Carlos Lamela / Arquitecto

Seguir los pasos de un referente de la arquitectura como el gran Antonio Lamela es un reto. Sin embargo, Carlos Lamela, cofundador y presidente ejecutivo de Estudio Lamela, ha continuado dando impulso al estudio de arquitectura y urbanismo fundado por su padre hace 60 años. Y lo ha llevado a nuevas cotas con proyectos de gran calado, como la flamante terminal del aeropuerto de Schiphol o el Complejo Canalejas en Madrid. Hoy queremos que nos cuente un poco más sobre otra obra espectacular que lleva su firma: las Picasso Towers de Málaga, que culminarán el litoral marítimo de la ciudad de moda en el Mediterráneo.

“Málaga es una de las ciudades de moda del Mediterráneo, y las Picasso Towers tienen que estar a la altura”

 

Tu estudio es responsable del diseño de las emblemáticas Picasso Towers en Málaga. ¿Qué puedes adelantarnos de este proyecto? Es un proyecto de gran interés por muchas razones. Primero, porque desde el punto de vista urbanístico, remata la ciudad en su frente marítimo hacia el sur, en unión con el proyecto colindante de “La Térmica”. En segundo lugar, porque es una apuesta por la calidad, tanto en los aspectos arquitectónicos como en los constructivos. Posiblemente hoy es el proyecto más ambicioso de todo el litoral español y queremos que se convierta en un homenaje a la buena arquitectura que se hizo en su momento en la Costa del Sol, concebida por grandes profesionales de la época. Entre ellos, mi padre Antonio Lamela.

 

 

¿Cómo enfocáis el reto de construir un proyecto residencial tan importante en un litoral en el que no todas las intervenciones de este tipo han sido afortunadas? Efectivamente no todas las intervenciones han sido afortunadas, ya que cada país tiene un marco cultural y socioeconómico con criterios que cambian a lo largo de las diferentes décadas. Desgraciadamente los marcos normativos no han sido los adecuados para proteger más nuestro litoral, pero estamos donde estamos y ya no hay vuelta atrás en muchos sentidos.

 

Como he dicho, puede hacerse buena arquitectura residencial y de altura en primera línea de playa, y este es el gran reto que afrontamos con las Picasso Towers. Nuestro proyecto creo que lo logrará con una arquitectura con mucho movimiento y una gran contundencia.

 

 

Sin duda, las Picasso Towers pasarán a ser un nuevo hito en el skyline de Málaga. ¿Pero qué nos vamos a encontrar cuando nos adentremos en su interior? El interior del conjunto será una combinación de espacios muy agradables y sugerentes, aunque concebidos con racionalidad. El objetivo es priorizar el bienestar de los usuarios y visitantes, pero también aplicar criterios de fácil mantenimiento y durabilidad. Algo que, desgraciadamente, muchas veces no se tiene en cuenta. Por supuesto, cada vivienda debe responder a su programa, y la debida armonía tiene que conseguirse coordinando todos los aspectos y equilibrando los diferentes espacios interiores de las viviendas y también sus terrazas exteriores. No debe de ser una cuestión de cantidad de metros, sino de calidad. Así mismo, el paisajismo y la jardinería serán cuestiones de primerísimo orden, sobre todo en este entorno en el que la vegetación es tan generosa debido a la benignidad de su clima.

 

 

 

 

¿Qué tiene Málaga para que actualmente se estén poniendo en marcha iniciativas arquitectónicas tan ambiciosas como las Picasso Towers? Desde luego Málaga se ha convertido en una de las ciudades de moda de todo el Mediterráneo, y ahora nuestras torres tienen que estar a la altura de todo lo que representa esta ciudad andaluza en modernidad y en bien hacer... Cualquier intervención de nivel que se haga hoy en Málaga hay que pensársela muy bien, pues existe una gran expectación y los focos están puestos en cualquier desarrollo de este tipo. Sin duda, no vamos a defraudar a la ciudad.

 

Centro Canalejas- Madrid
Centro Canalejas- Madrid

 

Tu padre, el pionero Antonio Lamela, fue tu mentor; pero el deber del alumno es superar al maestro. ¿Qué hay de Antonio y qué hay de Carlos en tu visión actual de esta profesión?

 

Nuestro Estudio fue fundado en 1954 por mi padre, y hemos intentado mantener una “línea editorial” constante, dando prioridad a la seriedad, el trabajo bien hecho, la profesionalidad, el servicio al cliente y a la sociedad, pero sin dejar de innovar constantemente.

 

Yo soy un eslabón más en la cadena y asumo mi función de líder de la organización, pero el éxito siempre ha sido del extraordinario equipo que hemos tenido en todo momento, tanto en lo profesional como en lo humano. Estoy muy orgulloso de haber podido contar a lo largo de la historia con tantos excelentes profesionales que han dado lo mejor al Estudio Lamela.

 

Como yo suelo decir, mi padre construyó la bicicleta desde cero, que era lo realmente complicado. Yo me he limitado a pedalear, eso sí, mucho y con fuerza...

 

Aeropuerto Barajas, T4 - Madrid
Aeropuerto Barajas, T4 - Madrid

 

Si algo caracteriza a Estudio Lamela es la diversidad de los proyectos en que participáis. ¿Nos puedes comentar en qué otros grandes desarrollos participáis actualmente?

 

En España es muy complicado que los estudios de arquitectura podamos especializarnos, pues no hay suficientes encargos para que una oficina pueda dedicarse solamente a tipologías específicas; por eso hemos tenido que hacer de todo y nos hemos adaptado a las demandas de nuestros clientes. Ahora tenemos proyectos muy variados e interesantes sobre la mesa, como el Complejo Canalejas que estamos a punto de acabar y que se va a convertir sin duda en un referente mundial arquitectónico, hotelero y urbanístico. También estamos finalizando el proyecto de la nueva terminal para KLM en el aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam, que va a ser un nuevo referente aeroportuario. En Madrid estamos desarrollando importantes proyectos de oficinas y viviendas para grandes y medianas promotoras españolas, entre los que destacan el nuevo Campus de Airbus en Getafe y un gran complejo de oficinas en Méndez Álvaro. Además estamos involucrados en importantes concursos como las nuevas terminales aeroportuarias de Guadalajara en México, Asunción en Paraguay, Dammam en Arabia Saudí etc. ¡Pronto tendremos más buenas noticias!

 

Entrevista

Erico Navazo / interiorista

Hijo de un ebanista burgalés, Erico Navazo tuvo claro desde pequeño que quería dedicarse al diseño. Con más de 25 años de carrera a sus espaldas y estudio propio desde el año 2000, está considerado como uno de los interioristas españoles de mayor proyección actual. Entre sus obras destaca el interiorismo de la Sede de las Cortes de Castilla y León en Valladolid, aunque ha firmado decenas de proyectos en el ámbito de hostelería, industrial, inmobiliario y comercial. Hemos aprovechado su presencia en Marbella Design Fair para conocerle mejor.

“La clave para llevar más de 20 años en esta profesión sin dejar de disfrutar cada día es rodearse de un equipo que la ama como tú”

 

Has recibido el Premio a la Excelencia Profesional en la feria Marbella Design Fair por el espacio "Eterno verano" para Villeroy & Boch. ¿Qué supone este reconocimiento para ti? Recibir el premio a la Excelencia Profesional en este evento de referencia es todo un orgullo y un impulso para seguir luchando cada día por alcanzar la excelencia. Pero quiero destacar sobre todo la importancia de esta colaboración con una firma como Villeroy & Boch. Valoro enormemente la confianza que han depositado en mí para representarles en este evento.

"Eterno Verano" Espacio ganador del premio a la excelencia profesional para el espacio diseñado por Erico Navazo junto a Villeroy Boch en la segunda edición de Marbella Design Fair.
"Eterno Verano" Espacio ganador del premio a la excelencia profesional para el espacio diseñado por Erico Navazo junto a Villeroy Boch en la segunda edición de Marbella Design Fair.

 

¿Hasta qué punto consideras importante la colaboración entre diseñadores y marcas? ¿Crees que hay una relación suficientemente fluida entre ambos? La colaboración entre marcas y diseñadores es fundamental, es el motor que mueve el desarrollo de nuestro sector. Los creativos llevan más allá los límites del interiorismo moderno y las marcas crean los materiales y productos que permiten hacer realidad estas visiones. Cuando ambos trabajan juntos, se generan grandes sinergias que enriquecen a ambas partes.

 

Este año estás de enhorabuena, hace unos meses también recibiste el Premio AD Interiorista del Año 2019. ¿Qué suponen este tipo de galardones para un profesional como tú? Estos galardones son el reconocimiento a más de 25 años de profesión, que comparto con todo mi equipo. Los premios no son un objetivo en sí mismo, llegan como resultado del trabajo duro que se hace cada día. Pero sí es verdad que sirven como empujón para seguir luchando por esta preciosa profesión y generan una proyección pública que refuerza la reputación.

 

¿Cómo se convierte el hijo de un fabricante de muebles burgalés en uno de los interioristas del momento? Resúmenos los principales referentes en tu trayectoria vital y profesional. Siempre quise dedicarme al mundo del diseño, desde pequeño. Aparte de que mi padre se dedicaba a fabricar muebles artesanos, en mi familia siempre ha habido un gran interés por el arte y las cosas bien hechas. Me encantaba ir al taller y ver cómo poco a poco, con pericia, paciencia y trabajo duro, la madera se iba convirtiendo en un objeto hermoso. Es algo mágico. De mi padre también aprendí que la clave para llevar más de 25 años en esta profesión sin dejar de disfrutar cada día es rodearse de un equipo que ama lo que haces tanto como tú. Luego tuve la oportunidad de irme a Madrid a estudiar diseño y formarme con dos grandes nombres del interiorismo español como son Duarte Pinto Coelho y Pascua Ortega. Estas dos figuras supusieron los grandes referentes de mi carrera, a nivel profesional y también humano.

 

¿De qué modo definirías tu estilo? ¿Creas espacios para vivirlos o para ofrecer una experiencia estética? Definiría mi estilo como cálido, sereno y lleno de matices. Me interesa crear espacios para vivirlos donde se vea plasmada siempre la personalidad de quien lo habita. El interiorismo no tiene sentido si no toma en cuenta quién es la persona o personas que lo habitan. La buena decoración pone en valor no al mueble o al objeto, sino a su propietario, reflejando de manera contundente las aficiones y gustos estéticos de este, su cultura y su personalidad.

 

¿El interiorismo actual es un lujo o una actitud? ¿Está al alcance de cualquiera? El interiorismo actual más que un lujo es una realidad. Todos vivimos en espacios que han sido pensados de una u otra manera, nada surge al azar. Por eso es inteligente poner en manos de profesionales el diseño de un espacio donde uno va a pasar tanto tiempo durante su vida.

 

¿Cómo ves el estado actual del interiorismo en España? ¿Estamos en el mapa internacional? Lo veo en un estupendo momento, nuestro interiorismo genera interés en todo el mundo y existen grandes referentes nacionales tanto de profesionales como de fabricantes que están triunfando a nivel internacional. Pero no nos durmamos en los laureles: ¡sigamos trabajando!

 

Para terminar, ¿puedes comentarnos alguno de los proyectos más destacados o ilusionantes en los que trabajas actualmente? Cada proyecto es único, desde una gran residencia a un pequeño negocio. En cada uno ponemos todo nuestro cariño e ilusión. Si tuviera que destacar algún trabajo reciente, me quedo con el espacio que hemos decorado para Villeroy & Boch en Marbella Design Fair. Está inspirado en el art decó y a la vez resulta muy acogedor y armonioso, gracias a piezas que son auténticas esculturas funcionales, como la bañera exenta de la nueva colección Antheus.